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viernes, 9 de marzo de 2012

Horoscopo de la Sexualidad

Los Aries, de espíritu aventurero les gusta probar muchas cosas nuevas en la cama. Su sexualidad es impulsiva y muy ardiente. Suelen ser impulsivos y tomar siempre la iniciativa. El color rojo estimulará su energía y también toda su pasión.

Los Tauros son tranquilos en sus relaciones sexuales pero suelen ser unos amantes muy sentimentales y preocupados porque su pareja esté bien en todo momento. A veces parecen poco delicados, pero es más bien porque prefieren el sexo con mucha calma y no con rapidez. Para mantener a un Tauro al lado tuyo escápate con él de vez en cuando a un lugar romántico como una cabaña en el bosque o un lugar paradisíaco.

Los nacidos bajo el signo de Géminis son muy espectaculares haciendo el amor. Les gusta el sexo y por eso son unos amantes muy generosos y que se toman mucho tiempo para disfrutar en el amor. Los géminis buscan todo en el sexo, tanto un placer físico, como sensual y romántico.

Cáncer se debe ser siempre romántico y muy empalagoso. No suelen tener un carácter fácil por eso en las relaciones hay que envolverlo todo con un ambiente muy erótico y sensual. Una de las ayudas para estimular a un Cáncer es, por ejemplo, realizar lecturas eróticas para conseguir relajarlo y ayudarle a estar disfrutando sin más.

Leo no quieren reglas ni imposiciones en el sexo. Quieren sentirse libres para saciar todo su apetito sexual, que suele ser insaciable. Si quieres conquistar un Leo tendrás que regalarle algo muy sofisticado, un buen champagne o una lencería erótica. Te lo recompensará con muchísimas pasión.
 
Los de Virgo son muy imaginativos por eso te pueden volver loco de pasión en la cama. Son directos y siempre suelen dar el primer paso. Hay que estar preparado para un derroche extremo de placer. Lo más negativo es que les encanta tener todo bajo control. No les gusta las sorpresas, lo más adecuado es avisarle en todo momento.

Las personas Libra son muy cariñosas y disfrutan mucho con las caricias y los estímulos amorosos. También les gusta probar cosas nuevas y nunca se niegan a innovar. Sus fantasías sexuales son múltiples. Tendrás que satisfacerlas para conquistarles.

Los Escorpio van directo al grano en cuanto a las relaciones sexuales. Les apasiona hacer el amor y el contacto físico. Son unos amantes insaciables que hacen de todo para mantener a su pareja excitada. El amor y el sexo es para ellos como un acto espiritual.

La intensidad de los Sagitario impregna el acto sexual de verdaderas delicias sexuales. Les encanta disfrutar del sexo y por eso son unos amantes muy generosos. Suelen ser muy intuitivos y notan lo que su pareja necesitas en cada momento.

Los Capricornio les gusta mucho planear el sexo. Prefieren relaciones sexuales tranquilas y con mucho contacto físico, que sexo imprevisto y sin haberlo planeado. Para conquistarles nada mejor que una cena romántica con una buena canción.


Las personas del signo Acuario no quieren ninguna monotonía en el sexo. Son muy sensuales y les gusta satisfacer en todo momento a su pareja. Su imaginación es desbordante algo que aporta mucho encanto a las relaciones sexuales.

Y por último, los Piscis. Un signo muy intuitivo y que siempre está interesado en lo sexual. Son sexualmente libres y siempre están dispuestos a experimentar nuevas posturas y sensaciones placenteras. ¿Qué opinas de este horóscopo de sexualidad?
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domingo, 29 de enero de 2012

LA PAREJA DE CARNE Y HUESO

La idealización del compañero es uno de los problemas más comunes con los que tiene que lidiar la mayoría de las parejas.

Por un lado, (y esto es más común en las mujeres) se piensa que el compañero todo lo puede hacer, nunca se va a enfermar, nunca va a tener problemas y es casi un dios. Esto ocurre por un traslado de la admiración que se tenía por el padre (teóricamente hablando desde el psicoanálisis, el complejo de Edipo) hacia la pareja. El compañero llena ese vacío que dejó el padre cuando se volvió mortal. Esto sucede en el momento en que un sujeto se enfrenta a su imagen paterna, la cuestiona, la desmitifica y la ubica en un puesto más humano, más realista.


Como ya el padre no es dios, la pareja pasa a serlo. Pero hay que tener mucho cuidado, el no ver las debilidades del otro hará que siempre esperes demasiado de él y que incluso le exijas más de lo que puede dar. Es por eso que hay que tratar de ser realista y ver los defectos del hombre, no para echárselos en cara, sino para darle su lugar de humano que se puede equivocar y puede cometer errores igual que tú.


Otro problema que es muy generalizado, es el dar por un hecho a la pareja como adivina, que sabe lo que quieres, lo que piensas, y lo que necesitas, debido a que te conoce totalmente.


Aunque esto sería muy hermoso, la realidad es otra. El otro no es un psíquico, no puede adivinar las cosas, ni puede saber de antemano algo, sin que tú no se lo digas. El problema sobreviene a la hora en que se asume que el hombre sabrá siempre todo, y cuando se descubre que no es así, viene el reclamo y la desilusión. Además se vuelve un obstáculo para la comunicación, pues tú no sientes la necesidad de decir lo que sientes, "para qué si él ya lo sabe".

Esto se da debido a que te has compenetrado tanto con esa persona que pensamos, inconscientemente, que está dentro de nosotras y creemos que debe entender todos nuestros signos y nuestros pensamientos tan bien como nosotras.


En este caso, volvemos a la misma cuestión del realismo: por más que te conozca, por más que esté pendiente de tí, por más que lo intente, no es mago y no puede hacer imposibles. Hay que aceptar que él es igual a nosotras, no mejor ni peor. En caso contrario, los malentendidos serán muchos, y vas a poder disfrutar realmente de tu compañero.


En una relación de pareja nunca se debe asumir nada, nunca debe darse nada por sentado, no hay nada escrito, y todo hay que decirlo, conversarlo. La comunicación es clave en el proceso de no pedir imposibles, de no pelear por algo que el debió entender, o que tenía que ser de una u otra forma.


Trata siempre de comunicarte, de ser realista y de no exigirle demasiado a tu pareja. De esta manera, la relación será más sincera, más unida y más sólida pues no se basará en ideales o en imposibles, sino en realidades.


Fuente: solonosotras.com
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Mejorar tu Relación

  Cuando ya una relación tiene tiempo de estar establecida, tiende a caer en rutinas y monotonías que la pueden dañar e incluso acabar. 
 
    Por suerte, si este es tu caso no hay por qué alarmarse, pues todavía hay formas de devolverle esa magia que los unió al principio, refrescarla, revitalizarla y recuperar gran parte de ese romance para que dure más tiempo en un estado óptimo.
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10 Pasos Para Asegurar Una Vida Feliz Juntos

1. Tengan espacios separados: Si una pareja siempre está junta, comparte los mismos amigos, se ven todos los días y todo lo hacen juntos, llega el momento en que alguno de los dos (sino es que los dos), se va a aburrir. Si tu pareja te está reclamando tiempo para él solo, no es porque no te quiera, sino porque todos necesitamos un pequeño espacio para estar solos, o compartir con nuestros amigos. Si le das espacio a tu pareja, él se sentirá relajado y agradecido contigo, y tú podrás aprender a disfrutar de tu compañía.
 
2. Hablen sobre cualquier tema: La comunicación es la base de cualquier relación. Si no se inspiran la confianza el uno al otro como para poder contarse sus problemas, alegría o miedos no es una buena relación. Para que la relación funcione deben hablar no sólo de los problemas, también hablen de las cosas buenas por las que estén atravesado. El apoyo incondicional en una pareja es indispensable. Dale la confianza y seguridad de poder hablarte de cualquier cosa.

3. Aprendan a disculparse: Cuando alguien nos hace algo malo y nos pide disculpas nos sentimos contentos y satisfechos de que la persona aceptara su culpa. Pero cuando es a nosotros a los que nos toca pedir perdón, las cosas se tornan muy diferentes. Todos debemos aprender a aceptar nuestros errores, por lo que si le hacemos algo malo a nuestra pareja debemos llegar con toda la humildad del mundo y pedirle disculpas. Al pedir perdón debemos estar conscientes de nuestro error y dispuestos a corregirlo. De nada le va a servir a nuestra pareja un perdón cada rato si seguimos cometiendo el mismo error y no buscamos como corregirlo.

4. Compartan sueños: El compartir los deseos, las esperanzas y los sueños es algo sumamente importante en una relación. Por ejemplo, si ella piensa en una casa, y él sólo en un viaje, no están compartiendo sueños. Es muy importante sentarse y dialogar acerca de que es lo que espera cada uno de la vida, que piensan hacer juntos: Revisar cada una de las metas personales de los dos y ver si tienen algunas en común. Trabajen juntos por esas metas, ya sean materiales o espirituales.

5. No anules a tu pareja: No pretendas ser la única que opine, que decida y haga. Tu pareja también tiene todo el derecho de decidir a dónde van, qué van a hacer o cualquier otra decisión que quieran tomar. Tanto tú como él deben decidir que es lo mejor para ambos. Cuando tú tengas que tomar una decisión, o tengas un problema, escúchalo con atención y valora su opinión. Él debe hacer lo mismo contigo. Lo más importante es que ambos recuerden que la opinión y pensamiento del otro es igual de importante que él propio.

6. Ayuda Mutua: Se supone que una pareja debe apoyarse. El amar y ser incondicional van de la mano. Cuando nuestra pareja está en algún problema buscamos apoyarla y ayudarla en todo lo posible. Para que la relación realmente funcione y ambos se sientan amados y comprometidos, debe haber una ayuda incondicional.

7. Confianza: Generalmente cuando en una relación una de las dos partes fue infiel, la otra parte vive atormentada e intranquila con la idea de que lo vuelva a hacer. Para que vuelva la confianza debe existir un perdón sincero. Si el caso es que nunca se a dado ninguna muestra de infidelidad y aún así no existe la confianza, entonces se debe trabajar en eso y buscar la raíz del porqué la persona no confía en su pareja. Los celos desgastan las relaciones hasta el punto de acabar con ellas. Una relación en la que hay confianza es mucho más pasiva y abierta, por lo tanto, se disfruta más de la pareja.

8. Felicidad sexual: El sexo constituye una parte muy importante en la relación. Por lo que el disfrute sexual de ambos ocupa un espacio esencial en el éxito de la pareja. Conocerse y buscar complacer a la pareja es muy importante: practicar posiciones nuevas, usar juguetes que despierten la curiosidad de tu pareja, comprar ropa sensual, escaparse; es decir, cualquier cosa que ayude a que mantener viva la chispa de la pasión. Cualquier problema o incomodidad causada por la actividad sexual debe ser hablada con toda confianza para llegar a una solución, existiendo comprensión y paciencia de ambas partes para resolver el problema.

9. Compartan algunas actividades juntos: Realicen algún tipo de actividad que los dos disfruten. Es muy importante resaltar que para que logren esto, deben tener ciertos gustos en común. Si no tienen gustos en común, lo mejor es que hagan un esfuerzo por encontrar alguna actividad agradable para ambos. Es esencial que la pareja tenga cierta “compatibilidad” para que funcione adecuadamente.

10. Respeto Mutuo: El respeto que exista en una pareja es algo que no se debe perder por nada del mundo. Los gritos, insultos, y hasta golpes son algo que es casi imposible de remediar en una pareja. Para lograr remediar estos problemas ambas partes deben poner muchísimo empeño. La admiración y el amor que se demuestre una pareja es muy importante para lograr una convivencia placentera.



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Afrodisíacos - El Jengibre

El jengibre es una cingiberácea, y la parte utilizable es su raíz. Debe ser recolectada cuando las hojas ya se hayan secado, y además debe limpiarse bien, hay que quitarle las barbas y dejarla secar al sol.
    El jengibre es un aceite volátil que contiene cingibereno, cingiberol, borneol, felandreno, citral, cineol, almidón, muscílago y resina. Debido a esto, es un fuerte estimulante y de ahí que tenga propiedades afrodisíacos.
   Además de ser afrodisíaco, funciona como carminática, rubefaciente y diaforética. En la cocina, funciona como rico condimento para diferentes platos.
    Para usarlo como afrodisíaco, se puede comer la raíz en combinación con cualquier receta, y además se puede usar como ungüento para aumentar el tamaño de la erección del pene.
    Prueba con esta tentadora receta, verás que no hay pasión que pueda resistirse después de saborear este plato en compañía.


  Chuletas de Cordero Adobadas con Naranja y Jengibre

    Ingredientes:
     1 cucharada de mantequilla o margarina.
    1 cebolla finamente picada.
    2 cucharadas de caldo de verduras concentrado y líquido.
    2 cucharadas de pasta de tomate.
    2.5 centímetros de raíz fresca de jengibre rayada.
    2 cucharaditas de azúcar moreno.
    2 cucharaditas de aceite de oliva.
    8 chuletas de cordero.
    Jugo y cáscara rayada de una naranja.
    Gajos de naranja para adornar.


    Procedimiento:


    Se derrite la mantequilla en una cacerola y se cocina la cebolla hasta que esté suave. Se agrega el caldo de verduras, la pasta de tomate, el jengibre rallado, el azúcar moreno, el aceite, el jugo y la cáscara rallada de naranja. Se cocina la mezcla destapada, afuego lento durante 8 minutos. Se deja enfriar y se vierte en un plato poco profundo.
    Seguidamente, se colocan las chuletas sobre la salsa, se cubren con ella por todos lados, y se tapan. Luego, se refrigera de 6 a 12 horas para que se absorba la salsa.
    Se ponen las chuletas sobre la parrilla precalentada del asador untada con aceite, y se asan de 15 a 20 minutos por cada lado, y hasta obtener el grado de cocción deseado. De cuando en cuando, se recomienda bañarlas con el adobo. Se sirve con los gajos de naranja como adorno.
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sábado, 21 de enero de 2012

¡La fórmula para preservar el deseo en pareja!

La vida en pareja no es un camino de rosas. A los periodos pasionales a veces les siguen otros de crisis. “La tentación de concluir que nos hemos equivocado es grande, cuando en realidad es nuestra biología la que manda”, previene Vincent. Explicaciones sobre los mecanismos cerebrales del amor para actuar en pareja correctamente.

© Thinkstock
Doctissimo

El amor no es para siempre…

¿Crees en el amor eterno? La realidad biológica es más realista. “La duración del amor está predeterminada por un programa cerebral que actúa en favor de la supervivencia de la especie”, afirma Vincent. El comportamiento amoroso, sin embargo, estaría destinado a crear un clima favorable para que los padres permanezcan cerca del niño vulnerable. En esta fase, el córtex prefrontal actúa de manera diferente: nos hace ciegos a los defectos del otro y nos mantiene en estado de deslumbramiento.

Una vez que termina esta fase, los receptores se desensibilizan. Es entonces cuando pueden surgir las crisis, al descubrir lo que hasta ese momento no habíamos visto, como si el otro hubiera cambiado de repente. Y sin embargo, todo se debe a un cambio en la actividad neuronal.

Cuando las hormonas interfieren

“Cuando le pedimos a una persona que hable de su encuentro amoroso o de los buenos momentos en pareja comienza a secretar más oxitocina”, explica Vincent. La oxitocina es una hormona que permite reorganizar los circuitos asociados a las zonas de placer y recordar al cerebro el amor que se siente por el otro. Ésta última es una función muy importante al comienzo de una relación y que sin embargo tiende a disminuir.

Conforme pasa el tiempo, varios factores –los niños, la vida social y laboral– comienzan a provocar una caída en la secreción de oxitocina, lo que lleva a una pérdida de interés en la pareja.

La vida en pareja, una evolución constante

Pero el deseo y el amor no son reacciones puramente hormonales o instintivas. Son también una compleja construcción cerebral: “El amor es un juego entre dos cerebros, que implica numerosos ciclos de cuestionamientos y aprobaciones en muchos niveles”, detalla la experta.

Los cónyuges evolucionan a lo largo de la vida, cambian, sin dejar por eso de estar enamorados del cerebro del otro. Un miembro de la pareja puede estar desfasado y en consecuencia experimentar lo que se conoce como “rupturas en el ciclo de cuestionamiento”. Esto significa que la persona deja de enviar las respuestas esperadas y que, por lo tanto, la crisis amenaza. Se trata de un juego que no termina nunca y que supone, si se logra mantener la atracción del otro, una renovación constante de los puntos de apego.

Crear rituales

Para mantener el deseo en la pareja “debemos instalarnos de manera positiva en el cerebro de nuestro compañero y renovar los puntos de apego”, propone Vincent. No podemos evitar que el tiempo pase, pero sí es posible reorganizarse de manera de dedicar más tiempo al otro. ¿Cómo? Creando rituales que refuercen el vínculo y que ayuden a escapar de la rutina.

Los momentos de reencuentro pueden darse entorno a una cena, una prenda de vestir que al otro le guste mucho, un regalo especial… Es importante cuidar el aspecto sensorial (poner algo de música, velas) para que se cree una imagen positiva entre los dos cerebros

Liberar oxitocina

Es posible actuar, esta vez a nuestro favor, sobre la actividad de los neurotransmisores del cerebro. Los investigadores han evidenciado que evocar recuerdos felices estimula las zonas de placer relacionadas a un recuerdo positivo y que libera oxitocinas. Disfruta de una noche íntima con tu pareja viendo viejas fotos o recordando algunos momento felices: un viaje, una cena, una anécdota divertida. El objetivo es provocar en el otro una secreción de oxitocina que le haga entrar en el “modo felicidad”.

C. Maillard
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Cuando el sexo aburre

Mientras que el mundo entero vive atrapado en frenesí sexual, Sophie Fontanel, escritora y cronista de la edición francesa de la revista Elle, confiesa su aburrimiento por el sexo en un nuevo libro sensible y conmovedor. Una revelación que rompe nuestros esquemas y prejuicios sobre la sexualidad, el deseo y la relación entre nuestro cuerpo y los hombres.

En su libro, habla de su primera vez con una cierta ambivalencia. La del potente deseo que siente la joven Sophie y la de la intensa decepción que sigue a un acontecimiento tan esperado. Ahora, años más tarde, ¿qué recuerdo guarda de aquel momento?

“El sexo puede ser una experiencia profundamente violenta para una chica, incluso a pesar del deseo que pueda sentir. Yo tenía 13 años y, sin duda, estaba preparada para flirtear pero no para ir más allá. No sabía que podía decir no, incluso en el último momento, que tenía derecho a asustarme y a dejarlo todo para otra ocasión. Y creo que es algo que ocurre a menudo, muchas jóvenes no saben decir no”, se lamenta Fontanel.

 “Se trata, evidentemente, de una experiencia muy personal que depende mucho del carácter de cada uno. Unas chicas escogen a un chico de su edad, igual de tímido y torpe que ellas, y todo sale bien por una simple cuestión de suerte. Para otras, la cosa es un desastre pero no le dan mucha importancia. Y luego están las más sensibles, aquellas para quienes todo va demasiado rápido, que no se sienten bien y que, al final, guardarán un recuerdo determinante para el resto de sus vidas”.

Usted se rebela contra la idea defendida por un médico según la cual “una persona, cuanto más hace el amor, mejor se sentirá en los demás ámbitos de su vida”. ¿Qué representa para usted la sexualidad?

 “A menudo nos presentan la sexualidad como un valor supremo de nuestra felicidad, y lo que es más, como un factor de longevidad validado por la ciencia. Existe una especie de exigencia alrededor de la sexualidad que hace de ella una experiencia extraordinaria, de manera que cualquier idea que contradiga esta “supuesta realidad” es tachada de inapropiada y extraña”, prosigue la escritora.
“En un contexto como este, el hecho de confesar mi aburrimiento así como un cierto desinterés por el placer es chocante. Mi libro ha dado que hablar precisamente por eso. Aún a pesar de no ser nada nuevo. En los años 60, Georges Brassens lo decía ya en sus canciones: «El noventa y cinco por ciento de las veces, la mujer se aburre jodiendo…». Me gustaría precisar que no estoy hablando de frigidez. Es simplemente que el placer y el aburrimiento pueden ser compatibles y venir juntos”.

¿Cree usted que son las mujeres las únicas que se aburren?

“No, pero creo que la presión que sufren los hombres es más fuerte. Se sienten obligados a demostrar su virilidad a través de una vida sexual plena. Por otra parte, es cierto que son más activos, razón por la que quizás se aburren menos… Sin embargo, aunque ellos no lo digan, también pueden sentirse presos del desinterés. Y no lo digo por decir, sino que me baso en mensajes y correos electrónicos que he recibido tras la publicación del libro”, argumenta Sophie Fontanel.

¿Qué beneficios podría tener finalmente echar el freno?

“Para empezar, no tener que forzarse cuando no te apetece es, sin lugar a dudas, una gran liberación. Yo, personalmente, he vuelto a encontrar una especie de delicadeza, demasiado amenazada antes. Una especie de felicidad, como un canto interior, y, sobre todo, el poder reapropiarte de tu propio cuerpo, de tu propio ritmo… La disponibilidad, hasta aquí hacia la otra persona, pasa a ser únicamente tuya. La relación con el mundo cambia, te abres a él. Ahora me siento la amante platónica del mundo en lugar de ser la amante no consentida de un hombre. Durante todo este tiempo en que no quería sentirme invadida por nada ni por nadie, he podido abrirme al deseo".

¿Existe entonces una necesidad urgente de redefinir los conceptos de sexualidad y deseo?

“Para mí, explica Fontanel, el deseo se asemeja más a ese momento cargado de intensidad de la película El Piano entre Harvey Keitel y Holy Hunter. O a la escena mítica entre Robert Redford y Meryl Streep en Memorias de África, cuando él le lava el pelo a ella. Una mezcla, sencillamente lírica y exaltante, de sensualidad y de sentimientos a flor de piel, donde el cuerpo ocupa un lugar único”.
“Desde mi punto de vista, el deseo debe buscarse en la dimensión sagrada del cuerpo. Y no hablo de religión sino de tener en cuenta su fragilidad, su pureza… Los primeros meses de «alivio», el simple hecho de sumergirme en un baño relajante me daba la impresión de que alguna deidad se alegraba por mí”, exclama Sophie Fontanel. “Puede que el verdadero placer nazca en ese lugar de felicidad. ¡Gracias a la libertad!”.

C. Maillard
Doctissimo.es





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domingo, 8 de enero de 2012

Te ha sido infiel


¿Por qué será que nunca nos enteramos de aquello que no deseamos saber?. La cuestión aquí es tomar las riendas de la situación y actuar, después... ya se verá si es posible la reconciliación o por el contrario si la solución es cortar por lo sano.
Siempre existen señales que nos avisan que algo raro pasa, nuestra pareja no se comporta igual con nosotros y al pedir explicaciones obtenemos respuestas como "la culpa la tiene el estrés del trabajo", "últimamente estoy más cansado o cansada que de costumbre". Veamos si las señales se ajustan de alguna manera a estos cambios:
  • Tu pareja cambia de hábitos sexuales, de repente ya no quiere mantener relaciones o por el contrario, quiere mantenerlas de forma muy diferente o poco habitual.
  • Empiezas a notar que tu pareja se arregla mucho más, intenta parecer más joven, más atractivo o atractiva, cuando nunca conseguiste que cambiara un mechón de pelo hacia el otro lado. ¿Qué ocurre aquí?
  • Hobbies desconocidos, ahora de repente prefiere escuchar "hip hop" cuando antes lo máximo que escuchaba era el serial de las cinco en la radio. Cuanto menos, hay que considerar que el cambio es raro.
  • Llega a casa mucho más tarde, más reuniones, más trabajo... muchas excusas que antes no se daban casi nunca. Y si preguntas al respecto contesta con vehemencia, poniéndose a la defensiva.
Evidentemente estos pueden ser signos de infidelidad o no, no hay que alertarse si no se está absolutamente seguro y empezar a ver cosas donde no las hay. Si hay efectivos indicios de un cambio radical en la vida y la "estética" de nuestra pareja, parece lógico que empecemos a sospechar algo.
¿Cómo debemos actuar en estos casos?
Sólo hay dos posibles soluciones: Una es no afrontar el problema y creer que no pasa nada y otra es plantarle cara a la situación.
  • Lo mejor es sentarte frente a tu pareja y plantear tus dudas acerca de su fidelidad.
  • Si lo niega todo pero tú continuas teniendo sospechas, toma las medidas precisas para probar si existe o no esa relación.
  • Afrontada la situación y con las cartas sobre la mesa, sólo nos quedan dos opciones: perdonarle o pedirle el divorcio.
  • Perdonar no es nada fácil ya que siempre rondará el fantasma de la infidelidad por encima de la relación y el divorcio puede hacer que se trunquen muchas expectativas de una vida en común.
La solución es difícil en este caso, quizás esté en establecer una gran diferencia: Si la infidelidad se debió a un momento de soledad o de confusión y sólo fue sexo, tal vez haya una posibilidad de comenzar de nuevo, mientras que si la infidelidad se alarga en el tiempo y es más emocional que sólo un momento de placer, entonces debemos replantear una situación que se tambalea en sus cimientos

SILVIA MARTÍNEZ / MUJERACTUAL

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